Historia

Donostia fue lugar de paso y parada de tribus nómadas,  artesanos trashumantes, que realizaban diferentes trabajos de reparación de utensilios y cacerolas de metal, desde antes del siglo XIX.Aunque la comparsa como tal nació en 1884, existe un precedente en el año 1828. En esta fecha, el domingo o lunes de Carnaval -los cronistas de la época no lo dejan claro- desfiló por las calles donostiarras una comparsa de caldereros turcos por las calles de la  Parte  Vieja donostiarra. Esta puede ser la génesis de la agrupación que décadas después animaría las calles donostiarras al son de las melodías de Raimundo Sarriegi.

Precisamente, el 2 de  febrero de 1884,  los donostiarras vieron desfilar por primera vez a nuestra  Comparsa de Caldereros de la Hungría, que entonaban a viva voz las canciones compuestas para esta festividad por  el maestro Sarriegi, mientras acompañaban las melodías a golpe de martillos y sartenes. Aquella primera comparsa partió de la plaza Lasala y atravesó la calle Bilinch, Mayor, 31 de agosto, Narrica, plaza de la Constitución, calle Puerto, San Jeronimo, Embeltran, plazuela de las Escuelas y San Juan. Tras ésta última, marchó hacia el Centro: calle Legazpi y también por delante del palacio de la Diputación Foral de Gipuzkoa. A continuación: calle Camino, Okendo, avenida de la Libertad, Urbieta, plaza del Arenal (hoy Zubieta), calle Easo, Miramar, Andia, Hernani, avenida de la Libertad (de nuevo), Garibai, Andia y Hernani (de nuevo), Peñaflorida, Elkano, alameda del Boulevard, Hernani (de nuevo), Ijentea y calle Nueva. La comparsa gustó mucho a los donostiarras y el éxito, incluso, sobrepasó las fronteras guipuzcoanas y llegó hasta los periódicos de otras regiones lejanas.

Durante la historia de la comparsa ha sido habitual el cambio de fecha de  su salida debido al mal tiempo. Ejemplo de lo que se dice lo encontramos, por primera vez, en el año 1886, en el que el desfile no se celebró el Día de la Candelaria, que aquel año cayó en miércoles, retrasándose hasta el domingo 7 de febrero. Este año se estrenó la canción en euskera Begi Urdin Bat compuesta por Sarriegi, con letra en euskera de Victoriano Iraola.

No existe constancia de que la comparsa volviese a salir hasta 1900, de la mano de Euskaldun Fedea en el que se sale a las nueve de la mañana, no gustando demasiado a los donostiarras, ni por el mal tiempo ni por la organización. En esta edición, formaron la agrupación 52 húngaros, 12 de los cuales marcharon con sus respectivas familias, carros, caballos y banda de música, dirigidos por Pepe Artola. Durante los años siguientes, la comparsa estuvo vinculada a las sociedades Sporti-Clay, Amistad Donostiarra, Port Arthur (1905) y Euskal Billera (1909). Tres años después, se suspende debido a que el Papa Pio X quitara la festividad del día de la Candelaria.

Raimundo Sarriegi

A mediados de la década de 1920, la sociedad Gaztelupe (1924) recupera la fiesta, comenzando el desfile a las 22.00 horas. Por esas fechas cogieron protagonismo  en la Comparsa distintos personajes hasta llegar a los que existen hoy, como pueden ser el oso con su domador (Gabilondo y su oso). En el año 1932, Lola Balenciaga fue la nueva reina de Caldereros. Eran años difíciles en los que se alternaban años de gran éxito con otros de casi total desaparición.

En 1942 hacia casi una década que la Comparsa de Caldereros no había salido a la calle y Gaztelubide, recogiendo el testigo de otras sociedades que lo habían hecho con antelación, se disponía a cumplir la tradición, pero Shotero Irazusta y Luis Irastorza , junto a los demás jefes de tribu, sufrían el desengaño de muchas horas de trabajo aparentemente perdidas, ya que las dificultades climatológicas pudieron más que los buenos deseos y hubo que retrasar cinco días la interpretación de los acordes de Sarriegi. Lo mismo ocurrió en 1943 retrasándose también el acto; en 1944 se recupera normalidad, mientras que en 1945 la Comparsa de Caldereros no salió a la calle. Pese a no salir en el año 1945, en 1946 se retoma la actividad que vuelve a desaparecer durante los años 1947, 1948 y 1949, a pesar de haberse anunciado una subvención especial del Ayuntamiento.

Gaztelubide 1956

Deberán pasar varios años antes de que los donostiarras puedan volver a disfrutar de la presencia húngara por sus calles. Remozado su atuendo, en 1954, un domingo de Carnaval, los Caldereros visitan Donostia. Llegados a la Plaza de la Constitución, este 27 de febrero (domingo de Carnaval) una muchacha aparece en el balcón principal de la antigua Casa Consistorial: es la nueva reina de los Caldereros. El público la aclama entusiasmado: es “una chavala” que se deja querer y su simpatía contagia a todos, derrochando flores y buen humor. Su nombre: Juan Arizpe. Su reinado duraría hasta 1960. Existe constancia, además, de que un año antes la compañía salió a las 22.30 horas y participaron 140 personas.

Así siguió celebrándose nuevamente la fiesta el día de la Candelaria hasta que en 1962, reinando Pepita Arrieta y dirigiendo la Comparsa Joshe Aldanondo, se decidió trasladar la fiesta al primer sábado de febrero. Este cambio supuso un problema en 1964, dado que el primer sábado de febrero coincidió con el día 1, adelantándose a la Candelaria. A partir de esta fecha, se decidió que la comparsa saliese el primer sábado del mes, siempre que no coincidiese con el primer día de febrero.

A partir de 1968 el ambiente está enrarecido. Acontecimientos extrafestivos (los estados de excepción) no animan demasiado a este tipo de celebraciones. Por lo que vuelve ha haber un pequeño parón. Joshé Aldanondo es el director de la agrupación y Alejandro Sarriegi Sacha se encarga de las sartenes.

En 1971, Tomás Hernández Mendizabal “Calderero” que empezó a salir en la Comparsa en 1961, se dirige al periodista Miguel Zubiaurre y le entrega una nota para publicar en La Voz de España para intentar mover a los Caldereros que no salían hacía dos años. Fue Tomás quien habló con Hilario Olasagasti, Presidente de Gaztelubide, pidiéndole su parecer sobre las posibilidades de recuperar la fiesta, siendo una realidad que la “gente estaba cansada” después de los sinsabores que por razones políticas se habían vivido en las últimas ediciones. Tomada la decisión por parte de Gaztelubide de no sacar Comparsa, el propio Tomás Hernández solicitó el apoyo de la Sociedad para intentar la puesta en marcha de la misma, recibiendo cómo contestación que Gaztelubide apoyaría el proyecto en todo cuanto estuviera a su alcance.

Tomás Hernandez y Cirilo Garmendia 1978

Así nació la que se denominaría Comparsa de Caldereros del Pueblo de San Sebastián, con carácter independiente y con la participación de un elevado número de sociedades y colectivos populares habitualmente relacionados con la fiesta.

La Comparsa funcionó, funciona, a través de una Asamblea de Jefes de Grupo en la que se discuten los problemas que puedan surgir en los componentes de cada grupo.

Con motivo del centenario de la Comparsa de Caldereros, 1884-1984, se presentó la idea de sacar  la Comparsa Infantil de Caldereros. Y  así el  último domingo de Febrero de 1984 los niños alegraron la mañana de la parte vieja donostiarra.  Asier Hernandez  se convierte  en  el primer  Jefe de Tribu infantil en la historia de los Caldereros. A partir de esta primera salida organizada por Euskal Billera se fueron animando otras Sociedades como Los  Corcones además de Colegios e Ikastolas.

Reina y Damas Calderero “txiki”1984

Asier Hernandez 1984

En el año 1985 la Comparsa sufre una “escisión” completamente pacífica ya que José Antonio Antero junto a varios caldereros crean una comparsa en el barrio de Gros, la Comparsa original les cede gustosamente partituras para poder empezar los ensayos. A día de hoy la Comparsa de Gros ha cumplido más de 25 años, por lo que desde la Asociación Cultural Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría 1884 Parte Vieja, Donostia- San Sebastián, se les felicita y se les desea mucha suerte.

En el año 2004 se planteó la posibilidad de que las mujeres tomaran parte en la Comparsa tocando con sartenes y con martillos. Los jefes de Grupo hicieron las debidas consultas con sus  “muchachos” y en la II Asamblea se puso a votación el tema resultando 17 grupos a favor de seguir como hasta la fecha y 5 a favor de que las mujeres salieran cantando con sartén y martillo, 210 a favor de salir como siempre, es decir, interpretando un rol de mujer zingara, bailando al son de las músicas de Sarriegi, y tocando diversos instrumentos de percusión, y 67 en contra. La Comparsa continua abierta a innovación pero siempre manteniendo las tradiciones que vienen de muchos años atrás.

Tomada la decisión y ante la incompatibilidad del resultado de la votación con los deseos del Ayuntamiento surgieron dos comparsas en la Parte Vieja: la “mixta” y la tradicional que fue registrada en el Gobierno Vasco y en el Ayuntamiento de San Sebastián como “Asociación Cultural Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría 1884 Parte Vieja, Donostia- San Sebastián”, con la siguiente directiva, Jose Antonio Lucas Erro (Presidente), Tomás Hernandez Mendizabal (Vicepresidente), Joaquin Iturain (Tesorero), Manuel Arbiza (Secretario), Pedro Larrañaga, Paco Sexmilo y Fernando Fernandez (Vocales).

Después de la escisión la “Asociación Cultural Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría 1884 Parte Vieja, Donostia- San Sebastián” sigue saliendo año tras años, y en el año 2008 incorpora en su desfile la figura de dos simpáticos gigantes  uno mujer (vestido de zingara) y otro hombre (vestido de calderero), fruto de la colaboración de la Comparsa del Bidasoa. Mientras en el año 2008, se cumplen los 125 años de la creación de la “Comparsa de Caldereros de la Hungría D. Raimundo Sarriegi, para la conmemoración del acto la Asamblea de Jefes de Grupo, encargó al Maestro Josu Elberdin la música de una canción mientras la letra surgiría de Tomás Hernández Mendizabal, “Gitanos, húngaros”.

En al año 2009 La “Asociación Cultural Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría 1884 Parte Vieja, Donostia- San Sebastián”, es invitada para actuar en las fiestas de Araia (Araba), siendo un éxito su desfile por las calles del pueblo alavés. Además las zingaras de la Comparsa interpretaron canciones de Zíngara.

Tomás Hernandez Mendizabal es homenajedo tras sus primeros 50 años saliendo en Caldereros en 2010, mientras Jose Antonio Lucas “Kotian” lo es en 2011.

2011 Se renueva la directiva de La  “Asociación Cultural Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría 1884 Parte Vieja, Donostia- San Sebastián”, agradeciendo la labor realizada a lo largo de los años a los directivos salientes. Peio Arribas toma el mando de la directiva entrante, acompañado por Imanol Aizpurua (Vicepresidente y Director Musical), Joaquin Iturain (Tesorero), Jabier Estebanez “Gorri” (Secretario), Imanol Yarza, Joxean Estebanez y Jose Antonio Lucas (Vocales).

Actualmente la  comparsa  cuenta  con  200 integrantes entre caldereros, zingaras, Reina, Damas, domador  y  oso.

La nueva junta directiva decide en 2012 nombrar a Tomás Hernández presidente de honor. Se realiza una cena homenaje en la sociedad Esperanza. En ella participan el grupo Bidasoa (gigantes y cabezudos de Irun), con la presencia de su presidenta Cristina y dos invitados de su junta; el grupo Amarakalde con cuatro invitados; el periodista Aletxu Peña del Diario Vasco y Harri Fernández por Noticias de Gipuzkoa; además del exdirector musical Paco Xesmilo, al que se le entrega una placa de agradecimiento. Además acuden Josean Estébanez -nueva dama- y Jabier Estébanez, su padre Martín -la nueva reina- Lierni Cano -jefa de tribu de las zíngaras cantoras-, y el presidente de la comparsa Peio Arribas.

También se homenajeó con una placa a los siguientes miembros: Fernando Fernández Perrete, Pedro Larrañaga (ausente), Manolo Arbiza (organizador de la cena), y el antiguo y actual tesorero, Jokin Iturain.

Este año, a su vez, se constata un aumento de participantes, tanto caldereros como zíngaras; y, por primera vez, se lleva a cabo una rueda prensa en la sociedad Aizepe con participación femenina. A su vez, antes de la salida de la comparsa, en esta misma sociedad, tuvo lugar una cena mixta con más de 90 comensales.

En 2013, se vuelve a percibir un aumento de zíngaras. Este año, además, este grupo de jóvenes cantoras estrenan una nueva pieza en su repertorio; se trata de Gitano come ricota del compositor húngaro Zoltán Kodaly. Como novedad de este año, además, la comparsa en vez de salir de la calle Ijentea, abre su marcha desde el atrio de la basílica de Santa María, que ofrece una mayor oportunidad de espectáculo y una mayor sonoridad. Se vuelven a incorporar los caballos y toman parte un grupo de malabaristas que incorporan espectáculos con fuego, que abren el desfile. A su vez, con motivo del centenario de la muerte de Raimundo Sarriegui, la comparsa deposita un ramo de flores en el busto que se encuentra en la plaza que lleva su nombre.

De esta forma, la Primitiva Comparsa de Caldereros de la Hungría llega agrupar a propios y colaboradores que se enumeran a continuación:

Grupo Amarakalde (Caldereros de Amara).
Gigantes y cabezudos de Bidasoa.
Martín con sus caballos y jinetes.
Julian Antza y Olano (padre e hijo), colaborando con el carro y el pony.
Charanga dirigida por Carlos Rodriguez.
Grupo de malabaristas de Iparralde.
Ariazne Etxetxikia y Miriam López (organistas).
El txistulari Joseba Berakoetxea.
Los dantzaris Lierni Cano y Tomás Ugaldebere.
Las religiosas del colegio Elizarán, lugar de ensayo de la comparsa.
Bengoa, encargado del sonido y de la iluminación.
Gastroteka Atari.
Colanboradores: bar Intza, Paco Bueno, Zeruko, Vergara, Alcalde, Sirimiri, Atari, Txurrut.
Cocineros: Manolo Arbiza y Eugenio Resusta.